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Venta de castañas ourense

Ago 3, 2026 | Blog

Magosto Gallegón: Tradición, Historia y Cómo Celebrarlo en Casa

Cuando el otoño tiñe los bosques de tonos dorados y el frío comienza a pedir abrigo, en Galicia desperta uno de los aromas más evocadores de nuestra tierra: el de la castaña asada. El magosto no es solo una festividad de origen celta; es un ritual que rinde homenaje a nuestros antepasados, a la tierra y a uno de sus frutos más nobles. Como expertos en el sector y productores de castañas de Galicia en pleno corazón de Valdeorras (Ourense), hoy queremos invitarte a descubrir la magia de esta celebración y cómo puedes recrearla en tu propio hogar.

El magosto: Un viaje a la historia y la tradición gallega

El origen del magosto se pierde en la noche de los tiempos. Antes de la llegada del cristianismo, los pueblos celtas de la Península Ibérica ya celebraban el final de la temporada de cosechas. La castaña, conocida como el «pan de los pobres», era un pilar fundamental en la alimentación de invierno. De hecho, la resistencia de los castaños centenarios que jalonan nuestro paisaje es testigo de siglos de historia.

Tradicionalmente, el magosto se celebra del 1 de noviembre (Día de Todos los Santos) hasta el 11 (Día de San Martiño). La celebración consiste en reunirse en torno al fuego, asar castañas en un recipiente agujereado conocido como magosteiro, y saltar las brasas en señal de purificación y buen augurio. Es una fiesta de comunidad, de compartir historias y de dar gracias por los frutos que el bosque nos ha regalado, una tradición viva especialmente en las comarcas del interior, como nuestra amada tierra de Valdeorras.

Los ingredientes de un magosto auténtico

Para que un magosto sea un éxito rotundo, no hace falta una gran parafernalia, pero sí elegir bien los elementos básicos. El secreto reside en la materia prima y en el respeto por el proceso:

  • Castañas de calidad: El auténtico protagonista. Se deben elegir castñas de tamaño mediano o grande, con una piel brillante y sin manchas negras que indiquen gusanos o mal estado. Las castañas de Galicia, cultivadas en suelos de slate y granito, destacan por su textura cremosa y su sabor dulce e intenso.
  • El fuego: Tradicionalmente se hace con leña de castaño, que aporta un aroma ahumado inconfundible. En casa, una buena brasa o incluso el horno pueden hacer un excelente trabajo.
  • El corte: Un paso ineludible. Antes de asarlas, es vital hacer un pequeño corte horizontal o cruzado en la parte más plana de la castaña. Esto evita que exploten y facilita pelarlas después.
  • El acompañamiento: Una buena cazuela de barro con agua para humedecer las castañas a mitad de cocción y, por supuesto, un buen vino joven de la cosecha del año.

Cómo celebrar un magosto en casa paso a paso

Aunque lo ideal es hacerlo al aire libre, el clima a veces no acompaña o vivimos en plena ciudad. Afortunada o desgraciadamente, recrear un magosto en el salón de casa es muy sencillo y igual de reconfortante si seguimos estos pasos:

  • 1. Preparación: Limpiamos bien nuestras castañas con un paño húmedo y les hacemos el característico corte en la piel con un cuchillo afilado.
  • 2. Al horno o a la sartén: Si usamos horno, precalentamos a 220°C. Colocamos las castañas con el corte hacia arriba en una bandeja. Si optamos por la sartén, podemos usar una especial para castañas (con agujeros) o una plancha, siempre a fuego medio.
  • 3. El tiempo de cocción: En el horno, tardarán unos 20-25 minutos. Sabremos que están listas cuando el corte se abra y la piel se curve hacia afuera. En la sartén, iremos removiendo para que se hagan por igual.
  • 4. El truco del agua: A mitad de cocción, podemos rociar unas gotas de agua sobre ellas. Esto crea vapor y ayuda a que la piel y la segunda piel (el endocarpio) se separen fácilmente de la pulpa.
  • 5. A envolver en trapos: Una vez asadas, el gran secreto es envolverlas inmediatamente en un paño de tela o papel de periódico durante unos 5-10 minutos. Esto termina de cocinarlas en su propio vapor, ablandando el interior y haciendo que pelarlas sea un juego de niños.

Conclusiones: Un homenaje al otoño y a nuestros mayores

El magosto es mucho más que comer castañas asadas; es una forma de mantener viva nuestra cultura, de frenar el ritmo acelerado del día a día y sentarnos a disfrutar de los pequeños placeres junto a los nuestros. En cada castaña que asamos, hay siglos de historia, la dureza del trabajo del campo y la dulzura del otoño gallego.

Para que tu experiencia sea inolvidable, la elección del fruto es clave. Te invitamos a visitar castanval.com para conocer nuestra selección de castañas de Galicia, cultivadas con pasión y tradición en Valdeorras (Ourense), y traer el auténtico sabor del magosto gallego directamente a tu mesa.